La Farmacia en la Cocina

La Farmacia en la Cocina

Los textos clásicos ayurvédicos establecen que todas las sustancias que se encuentran en la naturaleza tienen valor medicinal cuando se usan de una manera adecuada. El propósito de estos remedios, no es suprimir los efectos de la enfermedad, como generalmente sucede en la medicina occidental sino tratar de armonizar nuevamente los factores desequilibrados del cuerpo, para eliminar la causa de la enfermedad.

 

 

GHEE: Producto hecho a base de mantequilla clarificada y sal. Excelente aperitivo, enciende agni y mejora el sabor de los alimentos. También ayuda a la digestión pues estimula la secreción de los jugos gástricos. Ayuda a mejorar la inteligencia, entendimiento, memoria y hojas. Si se toma con leche caliente alivia el estreñimiento. Cuando el Ghee se usa en combinación con otras hierbas, lleva las propiedades medicinales a los tejidos.

JENGIBRE: Esta raíz se usa fresca o seca. En ambas formas, el jengibre es aromático y picante. Es estimulante y carminativo, El jengibre fresco contiene más agua y es más suave; en polvo es más penetrante. El jengibre causa sudor, enciende agni, neutraliza toxinas y ayuda en la digestión, absorción y asimilación de los alimentos.

MIEL: Crea calor en el cuerpo, por lo que actúa reduciendo vata y kapha. Su sabor es dulce y astringente. Es buena para curar úlceras internas. Al igual que el ghee, la miel lleva las propiedades medicinales de las hierbas a los tejidos del cuerpo, y por lo tanto, se usa como vehículo para muchas sustancias. La combinación de miel y agua dan energía al cuerpo y ayudan a limpiar los riñones. Si se toma con moderación reduce la grasa. La miel no debe cocinarse, pues el cocimiento altera sus atributos y la hace dañina. La miel cocida puede tapar el tracto digestivo y crear toxinas.

 

 

MOSTAZA: Es muy picante, caliente, aguda, penetrante y aceitosa. La semilla se usa como especia. Enciende agni y neutraliza las toxinas. Actúa como analgésico y reduce el calor muscular. Es carminativa y descongestionante. Las semillas de mostaza también se usan para cocinar y freír. Se calienta aceite de ajonjolí en un sartén y cuando el aceite esté caliente, se fríen aproximadamente dos pizcas de semillas de mostaza con cebolla, ajo y verduras. Las verduras se aligeran y se vuelven más fáciles de digerir. La mostaza se puede usar en casos de indigestión y distensión del abdomen.

NUEZ MOSCADA: Esta especie es aromática y estimulante. Se usa para mejorar el sabor de los tés y de la leche. Cuando se toma con leche, sirve como tónico para el corazón y el cerebro. La nuez moscada es efectiva para tratar la incontinencia urinaria, debilidad general, diarrea, gases, dolor de abdomen, falta de apetito y enfermedades del hígado y bazo.

PIMIENTA DE CAYENA: Caliente y picante. Es una hierba doméstica que se usa para cocinar. Enciende el fuego digestivo y es un buen aperitivo; ayuda a la circulación y provoca sudor. La pimienta de cayena ayuda a evacuar los intestinos, destruye los parásitos y gusanos. Ayuda en caso de resfriados, tos y congestión.

 

 

PIMIENTA NEGRA: Picante, caliente, estimulante. Ayuda a encender al agni. Incrementa la secreción de jugos gástricos y mejora el sabor de los alimentos. Se usa para aliviar el estreñimiento, hemorroides secas, gases y falta de apetito. Esta especie también puede tomarse con una pizca de miel para combatir los gusanos del intestino grueso. Sólo debe usarse pimienta molida.

SÁBILA: Esta planta se encuentra en todas partes del mundo. Es un tónico general para el hígado, que es el órgano que ayuda a la digestión y que neutraliza las toxinas. Tiene propiedades frías. Alivia la tos, los resfriados y la congestión. Es un laxante suave. Se usa externamente para quemaduras, cortaduras y heridas. Se puede aplicar con cúrcuma, pues las dos se ayudan en el proceso curativo.

SEMILLAS DE LINAZA: Son laxantes, expectorantes y descongestionantes. Tome un té de semilla por la noche y tendrá evacuación fácil en la mañana. También ayuda a drenar las mucosidades del intestino y estómago a través de las heces.

Así que ya sabes, con lo que encontramos en nuestra cocina podemos mantenernos en equilibrio y restablecer nuestra salud.